jump to navigation

Conclusiones obtenidas tras la realización de las Jornadas

.

Los melillenses, como parte integrante de la Nación española y dentro de su indisoluble unidad, defendemos y deseamos la igualdad de todos los españoles ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Con esta motivación y lealtad a los valores constitucionales, los melillenses tenemos que trabajar y luchar por una reforma estatutaria que permita a Melilla convertirse en una Comunidad Autónoma que nos brinde a los melillenses la posibilidad de llegar a ser ciudadanos de primera.

Para ello es imprescindible que nos den por una vez la oportunidad de poder asemejar nuestro Estatuto al de las Comunidades y que nos permitan recoger nuestras especificidades. Melilla no ha de ser tan reivindicativa como las Comunidades Autónomas nacionalistas, pero tampoco ha de ser tan conformista como las castellanas. Debemos de inclinarnos por una vía regionalista e intermedia, similar a la Canaria.

¿Por qué no vamos a ser nosotros comunidad? Les recordamos a los que se oponen, que la DISPOSICIÓN TRANSITORIA QUINTA de la Constitución otorgaba a los Ayuntamientos de Ceuta y Melilla la decisión de poder constituir a sus respectivos municipios en Comunidades Autónomas. Nos reconocía explícitamente nuestro derecho a ser Comunidad, a los melillenses, no a los Andaluces ni a los Vascos, sino a los melillenses, y a día de hoy, junto con Ceuta, somos los únicos a los que no nos han permitido serlo.

Por tanto, consideramos que la actual Carta Municipal con delirios de autonomía otorgada por Felipe González Márquez a Melilla en 1995, que nos define como Ciudad Autónoma, en lugar de Comunidad, atenta gravemente contra la Carta Magna y provoca nuestra discriminación dentro del Estado español, por lo que si el iniciado proceso de reforma estatutaria no finaliza con la conversión de Melilla en Comunidad Autónoma, sencilla y llanamente, será un rotundo fracaso.

Ejemplo de ello es que Melilla en la actualidad sufre un grave problema de infrarrepresentación en la Cámara Alta de las Cortes Generales. Las Autonomías constituidas en Comunidades, por este simple hecho, tienen derecho al menos a un SENADOR AUTONÓMICO, mientras que a los melillenses se nos discrimina al no reconocérsenos simplemente por una cuestión de denominación.

Para que la Ciudad Autónoma tenga derecho al senador autonómico, pedimos la conversión de nuestra ciudad en Comunidad, aunque si esto supone un problema muy grave para los que mantienen posiciones cercanas al pensamiento franquista, no tenemos inconveniente alguno en plantear una reforma de la Constitución.

Si el artículo 69.5 de la Constitución dejase de nombrar a las CC.AA. para incluir la expresión “Autonomías Españolas”, supondría para cada ciudad contar con un senador autonómico propio. Además, por supuesto, habría que reformar todos los artículos constitucionales que nombran a las CC.AA. para la sustitución de la citada expresión.

Evidentemente la razón y la lógica nos dice que para evitar una reforma constitucional, Melilla debería convertirse en Comunidad Autónoma, ya que les vuelvo a recordar que nuestra Constitución en ningún momento reconoce explícitamente a ningún territorio de España su derecho a convertirse en Comunidad Autónoma, salvo a las ciudades de Ceuta y Melilla mediante la Disposición Transitoria Quinta, a pesar de lo cual los melillenses y ceutíes somos los únicos melillenses que no estamos integrados en ninguna comunidad autónoma.

AMPLIAR EL TECHO COMPETECIAL

Atendiendo nuevamente al espíritu constitucional, deben reformarse los estatutos de Autonomía de las Ciudades Autónomas, ya que los actuales son discriminatorios e irrisorios, e implican que los ciudadanos de las CC.AA. intervengan en multitud de decisiones que afectan solamente a melillenses y ceutíes, como la educación y la sanidad, mientras que nosotros no tenemos ni voz ni voto en esos mismos temas cuando afectan a su ámbito autonómico, debido a que su nivel competencial está infinitamente más desarrollado que el nuestro.

Desde la Asociación Melillense de Estudiantes Universitarios siempre hemos defendido y defenderemos que las competencias de Educación sean transferidas a nuestra ciudad, porque… ¿En base a qué un catalán puede tener una Agencia Tributaria Propia y los melillenses no podemos gestionar la educación no universitaria? ¿Es que acaso nos consideran débiles mentales?

En nuestra ciudad batimos todos los récords de fracaso escolar tanto de España como de Europa, lo que supone una vergüenza rotunda para el sistema educativo melillense que gestiona el Estado. Si el Gobierno de la nación, ahora socialista y anteriormente popular, no ha sabido ni sabe como hacer frente a que más de la mitad de los melillenses siquiera logre superar la ESO, démosle una oportunidad a la Ciudad Autónoma, como se le ha dado a todas las Comunidades Autónomas.

Hace unos pocos años Aznar transfirió las competencias en materia educativa a las Comunidades, sin que supusiera el hundimiento ni peor funcionamiento de la Educación en España. Así que visto el éxito, es el momento de que Zapatero permita que el nuevo Estatuto recoja la posibilidad de que el Estado pueda llegar a ceder algún día las Competencias Educativas a Melilla.

El único problema es que los dirigentes de cierto partido nacional con implantación en Melilla, mientras que defienden y apoyan que en Cataluña se fomente el separatismo, en nuestra ciudad representan el férreo centralismo franquista, como lo demuestra su rotunda oposición a que los melillenses podamos aspirar estatutariamente a nuestro derecho constitucional de gestionar la Educación.

Para ello utilizan como excusa barata la argumentación de que tan sólo somos 66.000 ciudadanos en nuestra ciudad, es decir, el 0,16% de los españoles, con lo cual alegan que es una competencia que nos viene grande para una autonomía tan pequeña.

Pero los socialistas olvidan que en España existe una Comunidad Autónoma, La Rioja, que posee las competencias de Educación y tan solo cuentan con 276.000 habitantes. Por lo tanto les pido: no nos comparemos más con autonomías como Andalucía o Madrid, con millones de censados, y comparémonos con la autonomía que más se nos asemeja en población, que es La Rioja.

Cierto es que existe una proporción de cuatro riojanos frente a un melillense, pero también lo es que por cada ciudadano de ésta Comunidad hay 26 andaluces, si 26. Lo recalco porque eso no supuso que le negaran el acceso a las competencias educativas, algo de lo que me alegro profundamente, porque todos los españoles, incluidos los melillenses, DEBERÍAMOS SER IGUALES.

Pero lo único cierto, y que nadie puede discutir, es el odio de los que apelan al consenso para intentar torpedear la reforma estatutaria en nuestra ciudad, si no que miren las hemerotecas.

Ya en 1990 el grupo parlamentario CENTRO DEMOCRÁTICO Y SOCIAL, fundamentándose en la Disposición Transitoria Quinta y el artículo 144 de la Carta Magna, presentó en el Senado una Proposición de Ley Orgánica de Estatuto de Autonomía de Melilla. En ella se recogía la inviolabilidad de sus diputados, capacidad legislativa de nuestra Ásamblea, el Senador Autonómico, legitimación para presentar recursos de inconstituconalidad, todas las competencias en Educación (salvo las universitarias), incluía un Régimen Económico y Fiscal propio, exigía que su posible reforma fuese aprobada por la Asamblea de Melilla.

Como premonición histórica, los únicos que votaron en contra de ésta propuesta, fue el PSOE. Y es que a lo largo de la historia de la democracia, ha existido un consenso abrumador en torno a la cuestión autonómica de Melilla. El CDS, el PP, IU, el PNV, CiU, el Partido Aragonés, Unión Valenciana, el Partido Nacionalita de Melilla, la Unión del Pueblo Melillense, Coalición por Melilla, etc… han apoyado la posibilidad de que Melilla sea Comunidad, todos salvo la calle Ferraz, justificando su negativa “a la falta de consenso”.

COMUNIDAD AUTÓNOMA UNIPROVINCIAL

La carta magna en su artículo 141.1, define a la provincia como entidad local con personalidad jurídica propia, determinada por la agrupación de municipios y división territorial para el cumplimiento de las obligaciones del Estado.

Según ésta, el Documento Nacional de Identidad de los melillenses es inconstitucional, ya que en su reverso aparece: nacido en Melilla, Provincia: Melilla, y según el mencionado artículo de la Constitución no lo somos.

En la práctica se nos viene considerando provincias, así que la solución no es discriminarnos, sino reconocernos como tal. Para ello proponemos que se constituyan las provincias número 51 y 52 del Estado español, procediendo a integrar la quincuagésimo-primera los territorios españoles de Ceuta, el Peñón de Vélez de la Gomera y el Islote del Perejil, y la número 52 la Ciudad de Melilla, las islas Chafarinas y el Peñón de Alhucemas. Así se evitarían además lagunas jurídicas y constitucionales como la que propició la invasión del islote Perejil, debiéndose incluirse para ello los peñones e islas españolas del norte de África en las futuras provincias de Ceuta y Melilla.

Nos reiteramos en que la solución no es excluirnos como siempre, sino reconocernos como la provincia número 52 del Estado español, ya que sino en la división territorial que supone la provincia para el cumplimiento de las obligaciones del Estado, Ceuta y Melilla continuaremos siendo excluidas y discriminadas, una vez más.

Para posibilitar la constitución de éstas, proponemos que el nuevo Estatuto de Autonomía melillense inste al gobierno central a la modificación de la definición constitucional de provincia, proponiendo la siguiente: La provincia es una entidad local con personalidad jurídica propia, determinada por la agrupación de municipios y / o islas y peñones españoles situados en el norte del continente africano.

Con la conversión de Melilla en provincia y gracias a la Disposición Transitoria Quinta, se abriría así aun más la puerta para que los melillenses dejemos de ser los raros de España, los especiales, los débiles mentales a los que no puede permitírseles autogestionarse. Si conseguimos convertirnos en una COMUNIDAD AUTÓNOMA UNIPROVINCIAL, al fin seremos como un murciano, un cántabro o un riojano.

EXTRAPENINSULARIDAD

El Estado está obligado por la Constitución a velar por el establecimiento de un equilibrio económico adecuado y justo en las diversas partes del territorio español, así como a atender con especial atención las circunstancias del hecho insular.

Ésta situación es insultante para los melillenses, ya que los ceutíes y melillenses, al igual que Canarios y Baleares, también sufrimos la lejanía del resto de nuestros compatriotas. Es más, estamos convencidos de los que más la padecemos somos los melillenses, porque mientras que sesentaitantos mil melillenses estamos solos a doscientos kilómetros, los ciudadanos insulares cuentan cada uno de ellos con la compañía de millones de vecinos y turistas en sus propias islas.

Nosotros somos los que más sufrimos el aislamiento geográfico con respecto al resto de la nación española, nosotros somos los que padecemos las cafeteras volantes y los barcos plagados de piojos y cucarachas mientras los otros celebran regatas con familia real al completo.

En resumen, hay que solicitar que se reforme la Constitución para sustituir el término insular por el de extrapeninsular, ya que la especial atención no ha de prestarse solamente a las Comunidades Insulares por su particular situación geográfica, sino a todas las AUTONOMÍAS EXTRAPENINSULARES.

REFORMA DEL ESTATUTO DE CANARIAS.

Los melillenses, hemos de fijarnos y tomar buena nota de la reforma estatutaria que han emprendido el PSOE y Coalición Canaria, sin el consenso del PP, supondrá nada más y nada menos que reconocer a las Islas como un archipiélago atlántico que controlará las aguas interinsulares.

Al reconocer la condición de Canarias como región ultraperiférica, podrá solicitar al Estado que se articulen políticas específicas para el Archipiélago derivadas de esa condición de lejanía e insularidad.

El nuevo texto también permite consolidar el Régimen Económico y Fiscal (REF) del Archipiélago, ya que cualquier modificación que se plantee, tendrá que contarse con el informe vinculante del Parlamento canario, mientras que hasta ahora la posición regional no era decisiva.

Pero esto no es todo, lo más gracioso es que uno de los partidos que promueven esto a los melillenses nos niegan ser Comunidad, y además han incluido en el articulado del nuevo estatuto algunos puntos que los melillenses deberíamos también de incluir. Les cito los artículos de los que deberíamos tomar nota.

Artículo 2.

El Estado, en el ámbito de sus competencias, deberá modular en relación a Canarias sus políticas y actuaciones legislativas y reglamentarias, así como sus decisiones financieras y presupuestarias cuando la lejanía e insularidad y la condición de ésta de región ultraperiférica de la Unión Europea incidan de manera determinante en las materias de competencia estatal, fijando condiciones específicas para su aplicación en el Archipiélago. Esta adaptación se producirá en materia de transportes, puertos; aeropuertos; inmigración; fiscalidad y cooperación al desarrollo de países vecinos, entre otros muchos.

Artículo 3.

El ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de Canarias comprende el archipiélago canario, integrado por las siete islas, por el mar que las conecta y por el espacio aéreo correspondiente.
La Comunidad Autónoma de Canarias ejercerá sus competencias en el ámbito espacial del archipiélago canario en el mar territorial, en la zona económica exclusiva, en el lecho y subsuelo de estos espacios marítimos y en su espacio aéreo.

Artículo 158.

La Comunidad Autónoma de Canarias participará en las instituciones de la Unión Europea, así como de los diferentes organismos internacionales, en los términos establecidos por la Constitución, el Estatuto de Autonomía, los tratados y convenios internacionales, la legislación aplicable y los acuerdos suscritos entre el Estado y Canarias.
Esta participación se producirá cuando se afecte a su condición de región ultraperiférica o se traten materias como cooperación transnacional y transfronteriza, políticas económico-fiscales, cuando afecten singularmente los intereses del archipiélago canario.
El Gobierno de Canarias formará parte de las delegaciones españolas ante la Unión Europea cuando se vea afectada su condición de región ultraperiférica.

Artículo 160.

La Comunidad Autónoma de Canarias será informada durante el proceso de negociación y elaboración de los tratados y convenios internacionales y de las negociaciones de adhesión a los mismos en cuanto afecten a sus singularidades o a las condiciones para la aplicación de la normativa europea. Recibida la información, el Gobierno de Canarias manifestará su parecer, en su caso.

La Comunidad Autónoma de Canarias podrá solicitar del Gobierno del Estado la celebración de tratados o convenios internacionales en materias de interés para Canarias.

Artículo 161.

El Gobierno de Canarias puede instar al Gobierno del Estado a iniciar acciones ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas.

Artículo 130.

Las administraciones públicas canarias instarán al Estado y a la Unión Europea a adoptar

las medidas económicas y sociales necesarias para compensar su carácter ultraperiférico y el hecho insular.

Artículo 131.

Canarias tiene un régimen económico y fiscal especial, propio de su acervo histórico constitucionalmente reconocido y justificado por su hecho diferencial.

De acuerdo con las bases económicas del régimen económico fiscal de Canarias se adoptarán, por las administraciones competentes, medidas específicas en materia turística, energética, medioambiental, industrial, financiera, de transportes, de puertos y aeropuertos y de telecomunicaciones y, en particular, se mantendrá un diferencial fiscal favorable en Canarias respecto al resto de España y de la Unión Europea.

Artículo 133.

En virtud del principio de la solidaridad interterritorial, se constituirá un programa de inversiones públicas cuyo monto se distribuirá entre el Estado y la Comunidad Autónoma de Canarias, de tal modo que las inversiones estatales para cada ejercicio presupuestario no sean inferiores al promedio que corresponda para el conjunto de las Comunidades Autónomas, excluidas de este cómputo las inversiones que compensen del hecho insular, de la lejanía y de la ultraperificidad europea.

¿POR QUÉ LOS CANARIOS PUEDEN SER REGIÓN ULTRAPERIFÉRICA Y TENER UN RÉGIMEN ECONÓMICO Y FISCAL PROPIO Y LOS MELILLENSES NO TENEMOS NADA?

¿POR QUÉ ELLOS PUEDEN OBLIGAR AL ESTADO A FIJAR UN MÍNIMO DE INVERSIONES DE POR VIDA Y CASI HASTA VETAR LOS TRATADOS INTERNACIONALES QUE QUIERA FIRMA ESPAÑA?

¿POR QUÉ UNOS TANTO Y OTROS TAN POCO?

Gracias al Tratado de Ámsterdam, Canarias hoy es una región ultraperiférica de la Unión Europea, y gracias a esto, las Islas disfrutan de un régimen económico y fiscal propio.

El famoso, y afortunadamente fracasado, Tratado por el que se establecía una CONSTITUCIÓN para EUROPA, del cual pasaron los melillenses, en su Artículo 299 consagraba a Canarias todo lo que ha conseguido y cerraba la puerta a que Melila pudiera conseguirlo, ya que cerraba el cupo de regiones ultraperiféricas a las siete actuales: los cuatro departamentos franceses de Ultramar, las Islas Canarias y los archipiélagos portugueses de Azores y Madeira.

Las regiones ultraperiféricas se encuentran en una situación única dentro de la Unión Europea. La principal peculiaridad de estas es un entorno natural marcado por la insularidad, aunque esta característica parece no ser indispensable para la constitución en tal, ya que la Guyana francesa es una región ultraperiférica a pesar de estar situada en pleno continente americano.

Otras características de estas son que se encuentran alejadas del continente europeo, y al mismo tiempo, en la mayoría de los casos, cerca de terceros países generalmente menos desarrollados.

Ceuta y Melilla cumplen todas las características para ser regiones ultraperiféricas y no lo son. ¿Por qué? No hay ningún motivo para que no lo seamos, así que este derecho debe reclamarse para Ceuta y Melilla.

Ahora a algunos le ha dado por decir que es que no estamos lo suficientemente lejos de Madrid. ¿Dónde pone el número de kilómetros a los que tengamos que encontrarnos de Madrid? ¿Dónde pone que la ciudad de referencia es Madrid? Si estamos en Europa… ¿Lo lógico no sería hablar de Bruselas, que estará a unos dos mil kilómetros? De todos modos, les digo que Madeira solo está a 800km de Lisboa, no muchos más que Melilla de Madrid. Y es más ¿Cuánto pagan ellos por un billete de avión y cuanto nosotros?

Es muy importante que seamos una de estas regiones, ya que el Tratado recogía:

Teniendo en cuenta la situación estructural social y económica de los departamentos franceses de ultramar, las Azores, Madeira y las islas Canarias, caracterizada por su gran lejanía, insularidad, reducida superficie, relieve y clima adversos y dependencia económica de un reducido número de productos, factores cuya persistencia y combinación perjudican gravemente a su desarrollo, el Consejo adoptará medidas que tendrán en cuenta ámbitos tales como las políticas aduanera y comercial, la política fiscal, las zonas francas, las políticas agrícola y pesquera, las condiciones de abastecimiento de materias primas y de bienes de consumo esenciales, las ayudas públicas y las condiciones de acceso a los fondos estructurales y a los programas horizontales comunitarios.

Es un derecho legítimo que es muy importante que consigamos, y más aún cuando hay países ricos, como Finlandia, que disfrutan de éstos beneficios por todo el morro.

La LAPONIA finlandesa, a pesar de haber salido del objetivo 1 por crecimiento natural, recibirá un tratamiento beneficioso. Será tratada como región ultraperiférica a pesar de que no lo es ¿Donde está su lejanía? ¿Desde cuando esa barbaridad de terreno que abarca se considera reducida superficie? ¿Desde cuando insular es estar en pleno continente europeo?

¡Esto es un cachondeo al que hay que enfrentarse ya! Afortunadamente los melillenses contamos con una persona que se preocupa por nosotros, gracias a la cual la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales del Parlamento Europeo aprobó una serie de enmiendas para que Melilla pudiera mantener más allá de 2007 las ayudas que recibe en la actualidad de los fondos estructurales comunitarios, a pesar de que nuestra renta supere en esa fecha el 75% de la media comunitaria.

La iniciativa de estas enmiendas corrió a cargo de la eurodiputada Ana Mato, quien justificó las mismas por las peculiaridades territoriales, situación geográfica y desventajas naturales que tiene nuestra ciudad.

Ana Mato destacó en un comunicado que el apoyo que recibieron las enmiendas demuestra el reconocimiento “a la necesidad de que Ceuta y Melilla reciban de la UE una atención diferenciada por sus peculiaridades territoriales, su situación geográfica y sus desventajas naturales, que son factores que frenan y condicionan de forma permanente su desarrollo económico”.

Si el Gobierno español hubiera apoyado la propuesta de Ana Mato, Melilla podría haber percibido las ayudas de los fondos estructurales como región “Objetivo 1”, aunque nuestra renta media supere el 75% de la media comunitaria.

Lo que Mato pidió y que la Asociación Melillense de Estudiantes Universitarios solicitamos es un régimen para Melilla y para Ceuta similar al de Canarias en su calidad de región ultraperiférica. La eurodiputada sustento ésta posibilidad con estas palabras: “Sufren los mismos problemas de alejamiento geográfico, son ciudades que están en otro continente, que son frontera exterior de la UE, de reducida superficie, con escasez de recursos y que afrontan problemas de superpoblación, inmigración y desempleo, que las hacen merecedoras de un trato diferenciado”.

También manifestó que el coste de esta propuesta es “perfectamente asumible para la UE” y que esta política ocuparía, de ser finalmente aprobada, el 0,41% del presupuesto anual de la UE, lo que equivales a alrededor de 264.000 millones de euros. El problema fue que el Gobierno español no defendió el mantenimiento de ese esfuerzo financiero en beneficio de Melilla.

Los melillenses no podemos estar dependiendo toda la vida del Gobierno de turno y de si le importamos los melillenses, o de si quieren escuchar a CpM cuando presenta sus valiosas propuestas para Melilla dentro el contexto Europeo, a los cuales felicitamos por su iniciativa para tratar de conseguir que Melilla fuese declarada FRONTERA SUR de Europa. Por ello, el Estatuto de Autonomía debería de recoger en su articulado la obligación del Gobierno Central de luchar por que se nos reconozca la condición ultraperiférica, y si no lo consigue, que los Presupuestos Generales del Estado asuman todos los gastos.

.

A %d blogueros les gusta esto: